


Conozca al equipo de Lumina
Aquellos que te cuidan antes, durante y después de tu viaje.

Priyananda
Guía espiritual y holística
Facilitador de ceremonias

Kala
Guía de bienestar
Facilitador de Medicina Natural

Capi
Copropietario y facilitador
Relaciones con los huéspedes

Sibila
Copropietario, Marketing
Relaciones con los huéspedes

Missey
Webmaster, Marketing
Relaciones con los huéspedes
¿Dónde se encuentra exactamente el Santuario Lumina?
El alojamiento se encuentra cerca de San Martín. Para la seguridad y privacidad de los visitantes, el mapa muestra una ubicación general; le proporcionaremos las indicaciones exactas una vez que haya realizado su reserva.
¿La consulta es realmente gratuita?
Sí. No hay ninguna obligación ni expectativa de que reserves un retiro después. Es simplemente una oportunidad para hacer preguntas y descubrir si Lumina es lo que buscas.
¿Qué sucede después de enviar mi solicitud?
Tu guía leerá lo que has compartido y se pondrá en contacto contigo para programar tu consulta. A partir de ese primer contacto, el mismo guía te acompañará durante la preparación, la ceremonia y la integración.
¿En cuánto tiempo tendré noticias suyas?
Nos pondremos en contacto con usted en un plazo de 48 horas, en inglés o en español, lo que le resulte más cómodo.
Para obtener más información, visite la revista Lumina Journal.

No lo que pasó durante la noche. Lo que la gente sacó de ella.
En sus propias palabras, antes, durante y mucho después de que terminara la ceremonia.
“La prueba de detección fue la primera vez que alguien estuvo dispuesto a disuadirme si la respuesta era no. Precisamente por eso me subí al avión.”
— Andrea, 44 años · Zúrich
“Lo que me asustaba era estar a solas con mi propio idioma. Nunca hubo un momento en el que tuviera que explicarme en otro.”
— Tobias, 38 · Hamburgo
“Los tres meses siguientes fueron más difíciles que aquella noche. Que alguien me llamara cada quince días fue lo que marcó la diferencia.”
— Marisol, 51 · Madrid
“Había leído todo en internet antes de venir. Lo que realmente me tranquilizó no fue la página web, sino la llamada telefónica en la que me explicaron qué podía salir mal.”
— Jonas, 47 · Viena







